
¿Eres de los que les cuesta comer verdura a diario? Si no tienes el hábito de comerla en los platos principales, te doy algunos consejos para que empiezas a introducirla en tu menú habitual y, de esta forma, pasarte a los hábitos saludables que tan necesarios son.
– Empezar la comida con una ensalada. Si no te gusta realizar una ensalada como plato principal, puedes empezar con algo de verde, como lechuga, escarola, espinacas…) e ir viendo qué elementos te gustan más. El aliño es importante: no hay que pasarse pero si encontrar algo que realmente le aporte sabor y nos guste mucho, como por ejemplo, una vinagreta de mostaza (poner en un bol una cucharada de mostaza, un poco de aceite de oliva y un poco de vinagre de Módena y mezclarlo todo bien hasta que se integre).
– Acompañar tus segundos platos con verdura. Puedes acompañar tu carne o pescado con algo de verduras, por ejemplo, en lugar de patatas fritas. Puedes apostar por coliflor, zanahoria, espinacas…
– Caldos y cremas. También puedes escoger tomarte un vaso de crema de verduras antes de cualquier comida, o bien cenar un plato de crema de verduras. Verás que poco a poco te vas a ir acostumbrando.
– Zumos y batidos verdes. Los zumos y batidos son una muy buena forma de empezar, porque son sabrosos, refrescantes y nos permiten tomar la fruta necesaria al día.